Anticoncepcion

Inyección anticonceptiva

La inyección anticonceptiva es uno de los métodos más cómodos. Hay dos tipos: una mensual y otra que se pone cada tres meses.

Inyección mensual:

Es un anticonceptivo combinado ya que contiene dos hormonas (estrógeno y progestágeno) por lo que actúa de forma similar a la píldora combinada.

Inyección trimestral:

Contiene una única hormona (progestágeno) por lo que funciona de forma similar a la mini píldora. Hace que la mucosa en el cérvix se vuelva más espesa haciendo que el esperma no pueda entrar. Además, hace que los óvulos no salgan de los ovarios.

 

Ambas inyecciones son métodos muy eficaces pero, al igual que ocurre con los otros métodos hormonales, se requiere acudir a un ginecólogo, que es quien valorará la conveniencia o no de su utilización.

Una ventaja de las inyecciones anticonceptivas es que no requieren de una rutina diaria, como en el caso de la píldora, que hay que recordar tomarla todos los días. Este método se ajusta mejor al estilo de vida de la mayoría de las mujeres. Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, el único método que protege de las ITS (infecciones de transmisión sexual) es el preservativo. Esto significa que no es recomendable dejar de usarlo, sobretodo si se tienen relaciones sexuales con personas diferentes, o si se tiene pareja estable pero no sabe si puede tener alguna infección.

Importante: Visita a tu ginecólogo, centro de planificación familiar o clínica ginecológica privada, si estás pensando en mantener relaciones sexuales, ellos te asesorarán acerca del método anticonceptivo que es más adecuado para ti, y así evitarás embarazos no deseados e Infecciones de Trasmisión Sexual.